Estrés: cuando la preocupación deja de ser normal y empieza a afectar la vida
La emoción más común del siglo XXI tiene nombre
Sentir ansiedad antes de una entrevista de trabajo, un examen o una decisión importante es completamente normal. Sin embargo, cuando la preocupación se vuelve persistente, intensa y difícil de controlar, puede transformarse en un problema de salud mental con impacto significativo en la calidad de vida. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cerca de 301 millones de personas vivían con trastornos de ansiedad en el mundo. En Colombia, la Encuesta Nacional de Salud Mental 2025 evidenció importantes desafíos en materia de bienestar emocional y salud mental, especialmente entre mujeres y jóvenes, poblaciones que presentan mayor vulnerabilidad frente a síntomas ansiosos. Además, el Ministerio de Salud reconoce la ansiedad como una de las principales causas de consulta en salud mental.
Mucho más que sentirse nervioso
La ansiedad es una respuesta natural del organismo ante situaciones percibidas como amenazantes. Se trata de un mecanismo de supervivencia que prepara al cuerpo para actuar frente a posibles riesgos. El problema surge cuando esta respuesta aparece sin una amenaza real o cuando se mantiene durante largos periodos, generando malestar significativo y afectación del funcionamiento diario.
Los trastornos de ansiedad constituyen un grupo de condiciones clínicas caracterizadas por miedo excesivo, preocupación persistente o síntomas físicos de activación que interfieren con el desempeño personal, familiar, académico o laboral. Desde la atención primaria en salud, la identificación temprana resulta fundamental para prevenir la cronificación y las complicaciones asociadas.
Las señales que no deben ignorarse
Las manifestaciones de la ansiedad pueden variar de una persona a otra. Algunas personas experimentan síntomas principalmente emocionales, como preocupación constante, sensación de peligro inminente o dificultad para relajarse. Otras presentan síntomas físicos que incluyen palpitaciones, tensión muscular, sudoración excesiva, sensación de ahogo o molestias gastrointestinales.
También pueden aparecer dificultades cognitivas como problemas de concentración, pensamientos repetitivos y tendencia a anticipar escenarios negativos. Cuando estos síntomas persisten durante semanas y comienzan a afectar el rendimiento académico, laboral o social, es recomendable buscar orientación profesional. El Ministerio de Salud señala además que las alteraciones persistentes del sueño, los cambios en el estado de ánimo y la pérdida de energía constituyen señales de alerta relevantes.
Estrategias respaldadas por la evidencia para recuperar el equilibrio
La evidencia científica demuestra que la ansiedad puede manejarse eficazmente cuando se identifica de manera temprana. Las intervenciones psicológicas basadas en evidencia, especialmente las estrategias cognitivo-conductuales, han mostrado resultados positivos en la reducción de síntomas y la mejora del funcionamiento cotidiano.
Asimismo, mantener hábitos saludables desempeña un papel importante. La actividad física regular contribuye a disminuir la activación fisiológica asociada a la ansiedad, mientras que una adecuada higiene del sueño favorece la regulación emocional. Las técnicas de respiración diafragmática, relajación muscular y mindfulness también cuentan con respaldo científico para reducir la intensidad de los síntomas.
Hablar de ansiedad es hablar de prevención
La ansiedad es una experiencia humana frecuente, pero no debe normalizarse cuando genera sufrimiento persistente o limita el desarrollo personal. Reconocer los síntomas, adoptar hábitos protectores y acceder oportunamente a los servicios de salud mental permite reducir su impacto y mejorar la calidad de vida. En una sociedad cada vez más exigente y acelerada, aprender a comprender y gestionar la ansiedad constituye una herramienta fundamental para el bienestar emocional de estudiantes, profesionales y comunidad en general.
Referencias bibliograficas
Organizacion Mundial de la Salud. (2022). World Mental Health Report: Transforming Mental Health for All. https://www.who.int/publications/i/item/9789240049338
National Institute for Health and Care Excellence (NICE). (2020). Generalised Anxiety Disorder and Panic Disorder in Adults: Management. https://www.nice.org.uk/guidance/cg113